lunes, 19 de diciembre de 2016

Maquina de muerte II

hijo
hoy canto a tu muerte y a la muerte de lo que un día tu padre
no me culpes por no haber sabido amarte
no me culpes pues la culpa es nuestro don y nuestra patria es la derrota en la memoria el ornamento es oponerse
hijo
canta con tu padre cuando llegues
canta con tu voz que nunca oí con el amor con el que lloro ante el deshielo de los ojos de tu madre
Isandro Ojeda-García (Sevilla, 1989)





Maquina de muerte rompió los rumores 
que enlazaban las huestes a su encarne,
se seco las lagrimas y dijo:
Que haremos con los hijos que nunca tuvimos?
Nuestra idea de familia unida se basara en reconstruir todo lo que rompemos sin querer y volver a descuidarlo
He aprendido que mi enfermedad consiste en la incapacidad de ser feliz y hacer felices a los demás
Ella busco entre lo que quedaba de las promesas rotas
y respondió
Te amo, pero nunca voy a estar contigo 
porque el desierto es un lugar muy apretado
para los que buscan la sensación de mantenerse libres
Maquina de muerte busco en su capa mágica 
y saco un antiguo reloj de arena
que detiene la rotación de las estrella sobre la tierra
si te vas detendré el reloj y detendré el tiempo, amenazo.
Ella recogió sus ropas
Es inútil porque ya estamos muertos.
pero no estés triste
la esperanza pertenece a los que viven el infierno
el paraíso que construimos se desmorono
y ya no quedan ladrillos ni arena para levantarlo.
Entre las ruinas de la catástrofe
maquina de muerte camino sobre el fuego
: destruiré mi piel y seré el recuerdo que te acompañe.
-no hace falta tanto, todo es efímero 
y ya nada nos pertenece.

Buscábamos un sentimiento que dure para siempre y lo logramos
El tiempo no hace mas que difuminar las orillas que nos mantenían frente a frente
por eso lo detendré.
Creías que destruir lo que separa era unir. Y has destruido lo que separa. 
Y has destruido todo. Porque no hay nada sin lo que se separa
Dios tiene tres llaves: la de la lluvia, la del nacimiento, la de la resurrección de los muertos
Lloverá cuarenta días, el desierto volverá a ser fértil.
El pasto crece y no te enteras.
No hay antídoto para la muerte




I

viernes, 9 de diciembre de 2016

Los mejores rockanrolles los toque en tu piel


Mas allá de la muerte y de Dios,
óyeme, más allá...
Pueda ser que me aleje de ti
la eternidad.





Lo quiero todo, mi amor. No es necesario que te lo explique, pero lo quiero todo.
Quiero tus infiernos, quiero hacerlos nuestros; míos. Quiero tus miedos, tus inseguridades, tus ganas de ser escultural;  aunque no lo necesites. Quiero tus caprichos, tus repentinas ganas de mandar todo a la mierda. Quiero tus días difíciles, tu estrés, dolores, penas, menstruación y retrasos, esas cejas finas que tanto te esforzas por ocultar. Quiero tu crítica social, quiero  tu falta de paciencia, tus antiguos amoríos que no significaron nada y los que sí (malditos sean). Quiero tus problemas familiares, los problemas con tu prima, con la pareja de tu hermana,  a tu abuela que te pregunta todo el tiempo por tu ex., quiero a tu papa que es un ídolo y  se mamo un día, que siempre te consiente y te cuida. Quiero tu cara sin maquillar, te quiero despeinada y postguardia
Quiero cada uno de tus demonios, porque sé que vendrán de la mano con tus ángeles y también a ellos los quiero.
Quiero tu sonrisa, tu pelo, tus ojos. Quiero la seguridad que siento cuando estas conmigo (creer que todo es posible), la paz que me da estar cerca tuyo. Quiero tu vocación, tus ganas de cambiar al mundo, tus ganas de mejorarme a mi. Quiero tu rebeldía, tu inmadurez. Quiero que me abraces como solo vos lo haces. Quiero los besos que me enseñaste. Te quiero en mi mugrienta poesía, en mi desafinada canción, en mi cama nueva doble plaza con sabanas de dinosaurios y te quiero en mi vida. Quiero ser tu trinchera contra el mundo, tu refugio. Quiero ser el que te cuide y guié. Quiero ser quien te espere al final del camino; y al inicio del altar. Quiero un perro en el patio, un jardín con rosas, pendejos correteando al costado del rió. Quiero leerte, escucharte, que miremos lo mismo juntos. Quiero tu filosofía, tus detalles, tus besos. Quiero tu recuerdo, tu presencia y tu ausencia.
Te quiero en todas y cada una de tus mascaras (yegua, sexy, rompepelotas, mala, madre, inteligente, ingenua, angelical). Quiero no poder olvidarte. Quiero que vivas y mueras a mi lado; si es que yo no muero antes. Quiero sostener tu mano andando por la vida y que sostengas la mía.
Te quiero en mi birra, en el pucho que fume o deje de fumar, te quiero en el rock y en todos y cada uno de mis vicios, estupideces y virtudes.
Lo quiero todo, absolutamente todo. Y  lo quiero porque te quiero a vos
y ya sabes: te amo.