jueves, 11 de septiembre de 2014

Maria, Psicoanálisis y algo mas. Parte I

Nunca hubo otra como María, era única.

Cuando le conté mis problemas al licenciado Rolon después de la quinta o sexta sesión me dijo con la brutal sinceridad que lo caracteriza
– Para resolver esos problemas vas a necesitar como mínimo dos años de sesiones semanales que no creo que la obra social te cubra, yo no tengo tanto tiempo y vos querrás que los problemas con tu inconsciente se solucionen rápido… porque no mejor probas acá -  Me dio una tarjeta de presentación.
Decía:
Licenciada Maria
Psicóanalisis y algo más.
Suipacha 1968 – dept 6 D


En ese entonces el licenciado Rolon  trabajaba con Dolina en la radio esporádicamente y algunas tardes hacia apariciones en el programa de La negra Vernaci, su fama aun no era tan importante.
En esas cinco o seis sesiones  hablamos de cosas sin tanta importancia como por ejemplo que estaba cansado de mi jefe, que no había cumplido todas mis expectativas en la vida, cuestiones de la infancia, etc.
 Para ser sincero  Rolon me sacaba bastante de las casillas, siempre jodiendome con mi infancia.
 Mis problemas son los de ahora licenciado! Deje de joder con el pasado -le decía.

En la última sesión no me acuerdo que le estaba contando, algo de una novia seguro y me puse a llorar. Estaba en el diván y el sentado a unos metros dándome la espalda.  Rolon no había dicho nada en toda la sesión, solamente abrió la boca para bostezar (lo oi y vi sus brazos extenderse tratando de desperezarse) Llore como un marrano por esa yegua que me había dejado. Luego me seque los mocos y las lagrimas con la manga de la camisa, cuando me levante del diván,  lo veo a Rolon, estaba dormido babeándose..
Ahí me calenté para la mierda.
-           Yo lo entiendo trabaja a la madrugada con Dolina pero dejese de joder licenciado, les estoy contando mis problemas y se me duerme. Al final no se para que carajo vengo.
-          Ves ese es un buen punto,hablemos de eso. Discúlpame que me duerma pero ¿para que carajos venís acá?
Si al final lo único que decís en sesión son puras pelotudeces, que tu jefe te rompe las pelotas, que no cumpliste tus expectativas en la vida, que sos un fracasado. Hágase hombre, che!

Por primera vez me vi desarmado y obligadamente le conté el verdadero motivo de porque lo consultaba:

Todo empezó hace unos años en julio o septiembre no me acuerdo, justo para la época de parciales en la facultad. Andaba de novio con esa yegua que después me dejo y me hizo llorar en sesión. Bah yo estaba perdidamente enamorado y esa yegua me utilizaba según su conveniencia, cuando tenía ganas ella solamente. Vagaba con el corazón destrozado entre mis manos. Desandaba el camino del enamorado, que es el del dolor, el del sufrimiento. victima del desengaño. Para decirlo en cortas palabras: no venia poniéndola y eso me tenia mal.
 Era época de parciales y pasaba mucho tiempo encerrado estudiando con mi fiel compañera, a quien llamare Simona , porque tampoco es cuestión de andar ventilando intimidades. Simona no era muy bella pero si muy inteligente eso la convertía en una excelente compañera de estudio. Vivía en Liniers con su novio que trabajaba de 7 a 19 hs de telemarketer.  Así que todas las tardes la pasábamos en su departamento devorando libros y galletitas variedad de terrabusi, mate de por medio.
El novio de Simona era alto y musculoso, según decía Simona era subcampeón de karate mundial. Tales características me importaban muy poco. Lo que si El chabón me tenía unos celos barbaros y me quería re contra re cagar a trompadas. Al pedo porque a Simona nunca le había tocado un pelo, es mas nunca se me había ocurrido nada sexual con ella.  Yo estaba perdidamente enamorado de esa yegua y no tenia ojos para nadie más. Hasta el día del suceso…. que fue el primero pero serian muchos más luego.

El día del suceso hacia un calor infernal y para colmo no andaba el aire acondicionado en el departamento de Simona. Estábamos estudiando el código penal, la parte que habla de delitos contra la integridad sexual,  violaciones, abuso,  estupro y esas cosas. El calor era intenso y la cosa se fue poniendo “caliente”. Primero Simona se saco el jean y  lo cambio por un mini short blanco con caritas de Hello Kitty. Después se mojo el pelo y el agua chorreo sin darse cuenta por su top blanca que hizo transparentar sus pezones.


Repito: No es que yo quiera declararme inocente pero  estaba enamorado de otra persona, no podía concebir la idea de sexo con otra que no fuera el objeto del deseo, menos con Simona a quien consideraba más que una compañera, una amiga. Pero hacia semanas que la yegua no me daba de coger.
Asique no pude disimular mi terrible erección y Simona enseguida se dio cuenta.
-          Epa, ya se inauguro la temporada de circo –Dijo mojándose los labios y enrulando su fleco.
Enseguida se entusiasmo y me tanteo el bulto. Me llevo apretándome del chizo  hasta la pieza como quien pasea al perro.
-          Para Simona no corresponde.
-          Veni para acá carajo- dijo mordiéndome los labios y apretándome contra la pared
-          Estás loca? Estoy enamorado Sali de acá!
-          Pero dame ese pedazo de verga, no me lo niegues mas- dijo – Tengo ganas desde que te conocí en la clase de  derecho penal  I.
Alli debatimos las condiciones y los términos para entregarnos al acto sexual. No sin antes mediar los cambios necesarios para no tener inconvenientes.
Como por ejemplo trabar la puerta con llave y dejarla puesta. Por si llegase a venir el novio temprano del trabajo, me dé tiempo a ponerme el pantalón y salir lanzandome por la ventana, etc.
Tomados los recaudos necesarios volvimos a la habitación.
Ella estaba ardiente en cuatro patas con el culo bien paradito, yo estaba deseoso de darle todo mi candor pero sabe que paso licenciado?
-          No.
-          El muchacho no se apresento.
-          Que me quiere decir?
-          No se me paro , Rolon. No entiende la metáfora?
-          Huuuu – dijo y se echo a reír en el diván,  agarrándose la panza
-          No se ría licenciado es un problema eso!
-          Y  que le dijiste?
-          Le dije que era la primera vez que me pasaba.
-          Jajajjaajja – se reia mientras limpiaba las gotas que caían de sus ojos – y se lo creyo?

Ese fue el primero de muchos sucesos iguales  licenciado, después de esa vez, cada vez que la iba a poner ,no importa con quien sea y por más caliente que este,  el muchacho no se me levantaba o bien la tenia parada y al momento de introducir el miembro viril se me bajaba.
La única con quien si se me pone bien dura es con la yegua esa de la cual estaba enamorado. Ella tiene la magia, Ella me maldijo licenciado. Me comprende?

Rolon se rasco la pera (como quien piensa) y fue hasta el escritorio.
Ahí me dijo la frase que abre este relato y me entrego la tarjeta de Maria.


Fui hasta Suipacha. Al principio creí que Maria debía de ser sexóloga o algo de renombre, pero el departamento ese donde atendía,  no tenía ninguna pinta de nada. El edificio parecía más bien un departamento tomado por okupas, un aguantadero, un zafarrancho etc. El ascensor tenia un cartel de descompuesto, así que tuve que ir por escaleras hasta el 6 d.
 El tercer piso era una cueva de dealers, me encontré al “turbio” fumandose un paco en la escalera.
 El olor a meo en las escaleras era horrible. Un yonqui se estaba picando en el cuarto piso. En el quinto me encontré con Remy Le Blanc la famosa estrella de rock salía de uno de los pasillos con la cara pálida y una extraña sustancia blanquecina en la barba, parecía estar resfriado. Llegue al sexto D casi corriendo.
En La puerta una placa decía:

Licenciada Maria
Psicoanálisis y algo más.
Golpee y espere
Espere, no joda!

El “algo más” me generaba intriga.
Cuando abrió la puerta, ni me miro a los ojos y dijo:
-          Son 600 pesos, cobro por adelantado.  Solamente doy tres sesiones como máximo por persona - ahí me miro de arriba abajo y agrego  - aunque a vos te libero de los traumas en una sesión nomas.
Saque los 600 pesos de la billetera, conté pesito por pesito y se los di. Pase al salón era una habitación pequeña Tenía un poster de Freud en una pared, un habano a medio fumar en el cenicero, una biblioteca en la que se divisaban algunas ediciones bastante pobretonas de esas que salen en la revista caras sobre psicoanálisis,  llegue a ver una foto en su escritorio en la que estaba ella abrazada junto a Rolon.

La licenciada Maria estaba bastante fuerte, tendría unos 40 años unas piernas largas , pelo negro liso. Un lindo par de gomas hechas.
Ponete cómodo dijo y me tire en el diván. Le conte mis problemas. Estoy harto de mi jefe, mi vida no es la que soñé de chico. La yegua de la que me enamore no me ama.
-          Y como fue tu infancia? me pregunto
-          Que tiene que ver mi infancia! Otra vez con eso! Para eso me quedaba con Rolon que me cobraba menos!
-          Un tipo grande llorando por una mujer, porque su jefe lo maltrata, porque la vida es una mierda! Déjese de joder che! Hágase hombre!
-          Pero no vine a este lugar de mierda para que me traten asi! Bastante me grito mi mama de pibe!
-          Bueno, Contame tus verdaderos problemas - dijo y se sentó junto a mí. Mientras le contaba de la yegua esa que me utilizaba cuando quería y que no me daba bola mientras yo suplicaba por su amor, la Licenciada me abrazo y puso mi cabeza entre sus pechos-
Llora, llora que hace bien. Me daba palmaditas en la espalda.
Ahí le conté el problema que me aquejaba:
-           mire Maria. Mi problema es que estoy muy enamorado de una yegua y cuando quiero cojerme a otras minas no se me para.
La licenciada se  levanto de mi lado y fue a sentarse a una silla que estaba frente a mí. Me miraba seriamente.
-          No serás puto vos?
Ahí entre en estado violento. ¿Cómo se anima a decirme puto a mí? Bien derechito me criaron mas padres!¿ Quien se cree usted?
-          Para, Chuck Norris no te enojes! Mejor demos paso a la segunda parte de la sesión – Dijo y se descruzo las piernas, Así como en la película “Bajos Instintos” pude observar que no llevaba bombacha puesta.
Empecé a intuir que significaba ese “algo mas” pero ya era tarde, me había indignado. Me levante y gane la puerta, empecé a andar escaleras abajo esquivando yonquies.
La licenciada Maria se arrimo al reyano de la escalera y grito:
-          Puto e impotente eso es lo que sos! Ya vas a volver! Todos vuelven, putito!



Paso un mes hasta que volvi a ese departamento.
Un mes en que divague por lo más profundo de mi inconsciente dándole vueltas a la pregunta intentando encontrar una respuesta.
¿Y si era puto y por eso no se me paraba? No, no podía ser. Hija de puta Maria! Como podía poner en duda mi heterosexualidad!
Me convencí de que puto no era y se lo tenía que demostrar.
Asique un mes después fui y le golpee la puerta. La Licenciada abrió, había un paciente adentro.
-          ah mira quien volvió, el puto impotente! Jajaja espérame que estoy con un eyaculador precoz, enseguida lo curo y te atiendo.

A los tres minutos salió el tipo acomodándose el pantalón y entre.
-           Vengo por el “algo más” de la sesión anterior.
-            Pasa que esta vez no te voy a cobrar

Hicimos el amor salvajemente, ni lo pensé, fue violencia pura, tenía que demostrale a esa hija de puta.
-          Damela más duro, dale impotente de mierda, hacete hombre carajo! – me gritaba la licenciada
No podía creer lo dura que tenia la pistola, parecía un matafuego. Estaba más caliente que cuando hacia el amor con la yegua esa de quien estaba perdidamente enamorado. Me sentía curado. Había logrado una erección con una mujer que no era el objeto amado. Había recuperado mi hombría.

Cuando culmine el acto sexual me dijo que el tratamiento aun no estaba concluido, me dio un turno para la semana siguiente.

La semana siguiente fui. Antes de entrar le di los 600 pesos.  Me recosté en el diván y le conté mis problemas. Me pidió que le cuente cuando conocí a la yegua esa de la cual estaba perdidamente enamorado. Se lo conté y llore. Ella recostó mi cabeza entre sus pechos y llore como un niño.
Después me hizo un pete fenomenal (se puso un vincha y todo)
-          Tarea para la semana, la chica que veas y te gusta la invitas a salir y te haces hombre mierda.
-          Ok dije.
-          Nos vemos la próxima sesión y va a ser la última – Me sonrió.

Esa semana fue como el despertar sexual en la adolescencia. Me sentía completamente desinhibido. Me chamulle a la verdulera de la esquina. Invite a salir a la vecina de enfrente. De repente las palabras correctas me salían cuando estaba frente a una mujer, adoptaba la posición corporal correcta, sonreía, era espontaneo y divertido. El tratamiento con la licenciada Maria estaba al fin dando sus resultados. Esa semana garche tres minas distintas (mejor promedio que los últimos dos años)


Cuando salía para lo de la licenciada me llego un mensaje. Era de la yegua, mi corazón latía a mil.

Quiero verte ya, te extraño
Pásame a buscar dale?

Le conteste que estaba en medio de algo importante, que cualquier cosa la pasaba a buscar más tarde.

Cuando la Licenciada Maria abrió la puerta vio me cara pálida y me pregunto que andaba pasando
Me senté en el diván y rompi a llorar le dije que había perdido al amor de mi vida para siempre. Por venir a la sesión la yegua se enojo y me abandono.
-          Entonces elegiste venir a terapia antes que irte con esa yegua?
-          Si ,licenciada.
-          Dame los 600 pesos y demos por concluida la sesión, estas curado.

Nos despedimos sin sexo.

 A la yegua no la volví a ver nunca más, nunca más llamo ni mando mensajes.
 Volví a ser un campeón,  un maestro del levante, un genio del chamullo. Un romeo de bares, bailongos y cabarets
Viví años de intensas aventuras con mujeres de las más hermosas y variadas, negras, bizcas, pelirrojas, petisas, sin dientes, rubias, rosarinas,  gordas, tatuadas,  eunucos, etc.

Pero nunca hubo otra como la licenciada María, era única.
De repente Ella se hizo grande en mi cabeza y no podía pensar en nadie más

¿Me entiende licenciado? Por eso estoy acá, ¿cómo hago para olvidarla ahora? Si era ella la que escuchaba y resolvía todo mis problemas, si era ella la que me brindaba un sexo maravilloso.
¿Cómo se hace para olvidar a una mujer así?

Proxima semana segunda parte.
Por este mismo blog


Guillermo Iuso: el absoluto del arte.